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Cómo instalar una celosía

Hay cinco formas de sujetar una celosía, y la que te toca la decide una sola pregunta: si puedes hacer agujeros o no. Todo lo demás viene después.

Una persona taladrando una pared para colocar un anclaje
Antes de coger el taladro conviene saber si puedes usarlo. En un piso con comunidad, esa es la primera pregunta. Foto de Lisa Fotios (pexels).

La pregunta que decide todo

¿Puedes taladrar? Parece una cuestión técnica y casi siempre es una cuestión de permisos. En una vivienda unifamiliar, adelante. En un piso de alquiler, mira el contrato. Y en un balcón de un edificio con comunidad, la respuesta corta es que anclar a la fachada o al pretil altera el estado exterior del edificio, y eso está regulado.

Está contado con la ley delante en ¿puedo poner una celosía en mi balcón?. Merece los cinco minutos: es lo que separa una instalación tranquila de un burofax dentro de seis meses.

Los cinco métodos

Método¿Se puede deshacer?Ante el vientoCuándo y cómo
Atornillada a la paredDeja agujerosLa que más aguantaMuro sano y permiso para taladrar. Con tacos de exterior y separadores para que el panel no toque la pared.
Con bridas a la barandillaTotalMediaBalcones y vallas metálicas. La solución del alquiler. Bridas resistentes a los rayos del sol, no las blancas de interior.
Atada a una valla existenteTotalLa de la vallaGanar altura o intimidad sobre lo que ya hay. El límite lo pone la valla, no la celosía.
Con postes clavados en tierraBajaAlta si están bien ancladosVallado de jardín. Postes cada dos metros como mucho, y anclados en hormigón si el paño es alto.
Autoportante con jardineras o piesTotalLa que menos, salvo con mucho pesoCuando no se puede taladrar nada. El peso de las jardineras es lo que la sujeta, así que no escatimes.

El viento es el enemigo, no el peso

Es lo que más subestima todo el mundo. Una celosía no pesa casi nada, así que cuesta imaginar que se caiga. Pero al cerrar un hueco estás poniendo una superficie donde antes pasaba el aire, y esa superficie recibe empuje.

Cuanto más tupido es el entramado, más oculta y más empuja el viento. Una celosía ciega en una terraza alta es, técnicamente, una vela. Por eso a veces la decisión correcta es elegir un entramado algo más abierto y aceptar que tamice en lugar de ocultar del todo.

Si el paño es grande, la calculadora te avisa a partir de qué superficie conviene reforzar el anclaje.

Qué hace falta

  • Taladro con broca de pared, si vas a atornillar.
  • Tacos y tornillos de exterior. En la costa, inoxidables.
  • Separadores o tacos de madera, para que el panel no apoye contra el muro.
  • Bridas resistentes a los rayos del sol. Las blancas de interior se parten en un verano.
  • Nivel, metro y lápiz. La celosía torcida se ve desde la calle.
  • Alguien que sujete. Un panel de dos metros con viento es cosa de dos personas.

Los errores que se pagan

Apoyar el panel contra el muro. Entre celosía y pared tiene que haber aire. Si no, la humedad que rebota de la pared se queda ahí y la madera pudre por la cara que no ves.

Atornillar sin arandela. El tornillo acaba hundiéndose en el listón y partiéndolo, sobre todo en PVC.

No dejar holgura. La madera se mueve con la humedad. Un panel encajado a presión entre dos muros se abomba en la primera lluvia.

Apoyar la celosía en el suelo. Unos centímetros de separación alargan años la vida del canto inferior.

Tapar el desagüe. En un balcón, el sumidero del suelo tiene que seguir tragando. Es el detalle que más instalaciones bonitas ha arruinado.

Según dónde vaya

Cada sitio tiene sus propias trampas, y están contadas aparte: en un balcón, donde manda el permiso; en una terraza o un ático, donde manda el viento y hay una lámina impermeable que no se puede perforar; y en un jardín o sobre una valla, donde manda el anclaje al suelo.

Preguntas frecuentes

¿Puedo instalar una celosía sin taladrar?

Sí, de dos maneras: con bridas a una barandilla o valla que ya tengas, o con una celosía autoportante que se apoya en jardineras o en pies propios. Las dos son reversibles en minutos, que además de práctico es el mejor argumento cuando hay una comunidad de propietarios de por medio.

¿Cuántas bridas hacen falta por panel?

Nuestro criterio son seis: cuatro en las esquinas y dos intermedias. Con menos, el panel vibra con el viento y acaba partiendo justo por el punto de anclaje. Compra el doble de las que calcules, porque unas cuantas se rompen al apretar y quedarse corto a media instalación es una tarde perdida.

¿A qué altura se pone una celosía?

La que necesites para lo que quieres tapar, mirando desde donde de verdad te ven, que rara vez es donde uno cree. Ponte en el sitio del salón donde te sientas y comprueba la línea de visión antes de decidir. Y si hay comunidad, la altura suele ser justo lo que se discute.

¿Se puede poner una celosía sobre una valla metálica?

Sí, y es de las instalaciones más agradecidas porque la valla ya está anclada y solo hay que atar el panel. El único cuidado es el viento: al cerrar los huecos de la valla estás aumentando mucho la superficie que recibe el empuje, y una valla ligera que aguantaba de sobra puede empezar a moverse.

¿Aguanta una celosía el peso de una trepadora?

Un panel bien anclado, sí. El error es calcular el anclaje con la planta recién puesta: dentro de tres veranos, crecida y empapada de lluvia, pesa varias veces más y hace de vela con el viento. Ancla pensando en ese momento y usa un entramado de cuadrícula, que agarra mejor.