¿Qué es una celosía?
Una celosía es un tablero calado que cierra un hueco sin cerrarlo del todo: impide que te vean pero te deja ver, y deja pasar la luz y el aire. Puede ser de madera, de PVC, de cerámica, de hormigón o de metal, y se usa tanto para tapar un balcón como para envolver la fachada de un edificio entero.
¿Qué celosía oculta más?
La de entramado ciego o tupido. Lo que decide cuánto tapa una celosía no es el material sino el entramado: una de madera con rombos abiertos deja ver perfectamente, y una de PVC tupido no deja ver nada. Es el eje que ninguna tienda explica, porque no ayuda a vender un panel concreto.
¿Puedo poner una celosía en mi balcón sin permiso?
Si la anclas al pretil o a la fachada, normalmente no. La Ley de Propiedad Horizontal permite modificar lo tuyo siempre que no se altere la configuración ni el estado exterior del edificio, y una celosía en la barandilla lo altera. La opción más defendible es la autoportante, que no se ancla a ningún elemento común.
¿Cuánto dura una celosía de madera?
Depende del tratamiento y del mantenimiento, no de la madera. Una celosía tratada en autoclave y repasada con lasur cada dos o tres veranos aguanta muchos años a la intemperie; la misma celosía sin tratar y sin mantener se agrisa en un año y se descascarilla en dos.
¿Es lo mismo una celosía que una viga en celosía?
No, y es la confusión más común de esta palabra. Una celosía de ocultación es un panel calado que tapa; una viga en celosía es una estructura hecha de triángulos que aguanta cargas y salva grandes luces. Comparten el nombre porque las dos son entramados, pero no tienen nada más en común.
¿Para qué sirve una celosía en una fachada?
Para cuatro cosas a la vez: dar intimidad, tamizar la luz, permitir que el aire circule y reducir la radiación solar que llega al edificio. Por eso vuelve a estar en tantos proyectos: resuelve varios problemas con un solo elemento y sin cerrar el hueco.