Una celosía de madera para exterior dura lo que dure su tratamiento, no lo que dure la madera. Sin autoclave y sin mantenimiento, dos años. Con las dos cosas, más de diez. Es prácticamente la única variable que importa.
Qué madera lleva
Casi todas las celosías que se venden en España son de pino, y está bien que así sea: es barato, se trabaja con facilidad y admite muy bien el tratamiento a presión. Lo que distingue una celosía buena de una mala no es la especie, es qué se le ha hecho a esa madera antes de venderla.
Por encima hay maderas naturalmente resistentes, como el ipé o el cedro, que aguantan la intemperie sin tratar. Son otra liga de precio y rara vez se usan para celosía.
Cómo se fabrica
Este es un dato que no cuenta ninguna web del sector, y que rescatamos del archivo de esta misma web, que lo publicaba en 2009. Una celosía de madera bien hecha pasa por tres fases antes del montaje:
- Secado. La madera y los perfiles de unión se llevan a una humedad de entre el 12 y el 14 %. Es lo que garantiza que la pieza no se mueva después: una celosía montada con madera verde se retuerce.
- Encolado. Las uniones se hacen con cola marina resistente a la humedad, que es la que aguanta que el panel se moje una y otra vez sin abrirse por las juntas.
- Lijado y calibrado. Las piezas se calibran para que todos los listones tengan el mismo grosor y el entramado quede plano.
Estas condiciones proceden de la versión de 2009 de este mismo sitio, recuperada del archivo. Las damos como práctica de fabricación del sector y no como exigencia normativa vigente: la norma que aquel texto citaba no hemos podido verificar que siga en vigor con ese número.
El autoclave, que es lo que de verdad cambia
Si te tienes que quedar con una sola idea de esta página, es esta. En el tratamiento en autoclave la madera entra en un depósito cerrado y, con ciclos de vacío y presión, el protector se empuja dentro de la fibra en lugar de quedarse en la superficie.
La diferencia práctica: una madera pintada se protege mientras la pintura esté entera, y basta un golpe o un corte para abrir la puerta a la humedad. Una madera tratada en autoclave está protegida en todo su espesor.
Al comprar, pregunta por la clase de uso para la que está tratada. Para una celosía que va a estar a la intemperie sin contacto con el suelo hace falta al menos clase 3; si va a apoyar en tierra, clase 4.
Qué le pasa a la madera fuera
El sol la agrisa. No es un daño estructural, es la lignina de la superficie degradándose por el ultravioleta, pero cambia el color en pocos meses y hay a quien le gusta y a quien no.
El agua es el problema serio, y sobre todo el agua que no se va: la que queda en el canto inferior apoyado en el suelo, en las juntas y en los tornillos. De ahí salen los hongos.
Los ciclos de mojarse y secarse son los que abren las fibras y levantan astillas. Por eso una celosía a media sombra suele durar más que una a pleno sol con lluvias.
Los tres errores que acortan su vida
- Apoyarla directamente en el suelo. Separa unos centímetros o pon un pie que aguante el contacto: el canto inferior en contacto con tierra húmeda es por donde empieza todo.
- Tratar solo la cara vista. La de atrás recibe la humedad que rebota del muro, y no vas a poder llegar a ella una vez montada.
- Cortar y no rematar. Cada corte deja madera sin proteger. Si recortas un panel para que cuadre, pasa el protector por el corte antes de montarlo.
Cuánto mantenimiento pide
Un repaso de lasur cada dos o tres veranos, y algo más a menudo en la costa o a pleno sur. Es una tarde de trabajo que multiplica por cinco la vida del panel, y está contado paso a paso en mantenimiento de celosías de madera.
Si sabes que no lo vas a hacer —porque está en alto, porque es incómodo o porque simplemente no te apetece—, la respuesta honesta es que te conviene una celosía de PVC. No pide nada, y una madera abandonada acaba peor que un plástico correcto.
Antes de comprar
Decide primero el entramado, que es lo que determina cuánto vas a ocultar: está en tipos de celosía. Y si el panel va a un balcón con comunidad de vecinos, mira antes qué dice la ley.