El bloque de celosía de hormigón es la opción de menos mantenimiento y más peso. Aguanta la intemperie durante décadas sin que nadie haga nada, y a cambio exige una estructura que lo sostenga.
Qué es y qué formatos hay
Una pieza prefabricada con uno o varios huecos, que se monta con mortero igual que un bloque convencional. Al aparejarse, los huecos forman un dibujo continuo.
Hay geometrías para todos los gustos: cuadrícula simple, formas geométricas caladas, piezas que combinan lleno y vacío en la misma unidad. Lo importante al elegir es que el dibujo se va a repetir cientos de veces, así que una forma que resulta simpática en el catálogo puede ser agotadora en un paño de veinte metros.
Lo que hace bien
Dura sin que nadie lo cuide. No hay tratamiento, ni repaso, ni sustitución de piezas por degradación. Es la solución que se pone y se olvida, y en un edificio de uso público eso vale mucho.
Regula la temperatura. Su masa amortigua las oscilaciones térmicas: se calienta despacio y se enfría despacio.
Amortigua el ruido. Un paño calado no es una barrera acústica, pero rompe la transmisión directa mejor que una celosía ligera.
Estas tres características las describen fabricantes del sector, como Prefabricados de Hormigón SAS 1900. Lo que sigue es el contrapeso que ellos no cuentan.
Lo que nadie te dice: el peso
Es la conversación que hay que tener al principio y no cuando llega el presupuesto. Un paño de bloques de hormigón pesa órdenes de magnitud más que una celosía de madera o de aluminio.
De ahí se derivan tres cosas: necesita un apoyo capaz de recibir esa carga, necesita armado vertical en paños de cierta altura porque un muro calado no trabaja como uno macizo, y no es una solución que se añada a un edificio existente sin que alguien compruebe si aguanta.
Si lo que buscas es tapar un patio o dar intimidad a una terraza en un edificio que ya está construido, es muy probable que la respuesta correcta no sea el hormigón.
Cómo se monta
- Replanteo cuidadoso: el dibujo se repite, así que un error se multiplica.
- Apoyo o zuncho capaz de recibir la carga del paño.
- Aparejo con mortero, cuidando la junta, que aquí se ve entera.
- Armado vertical embebido en los huecos, si el cálculo lo pide.
- Remates laterales y superior, que es donde se nota si hubo proyecto o no.
Acabados
El gris de fábrica es el más honesto y el que mejor envejece. Se puede pintar con productos transpirables para exterior, y de hecho el blanco es el acabado con el que se popularizó en la arquitectura moderna de mediados de siglo.
Cuidado con una cosa: pintar añade mantenimiento a un material que no lo pedía. Si el color es importante, mira primero los bloques coloreados en masa.
Cuándo elegirlo y cuándo no
Sí en obra nueva, en paños grandes, en edificios de uso público y cuando nadie va a mantener nada durante treinta años.
No en rehabilitación ligera, sobre estructuras existentes sin comprobar, ni cuando hay que poder desmontarlo. Para esos casos, el aluminio o la cerámica encajan mejor, y la comparación completa está en la página de arquitectura.