El PVC gana en mantenimiento y en resistencia al agua, y pierde en aspecto y en rigidez. La regla práctica: si la celosía va a un sitio húmedo o incómodo de mantener, gana el PVC casi siempre.
La pregunta real: ¿va a mantenerla alguien?
Toda la comparación entre PVC y madera se reduce a esto. Una celosía de madera bien tratada envejece mejor, huele mejor y pega con un jardín. A cambio pide una tarde de protector cada dos o tres veranos, para siempre.
Si la celosía está en el pretil de un cuarto piso, detrás de una jardinera pesada o en una segunda residencia que se visita en agosto, esa tarde no va a llegar. Y una madera abandonada acaba bastante peor que un plástico correcto.
En qué gana el PVC
No pide nada. Se limpia con agua y ya está. No hay lasur, ni lijado, ni cantos que rematar.
El agua le da igual. Puede apoyar en el suelo, aguantar salpicaduras y estar en una zona que encharca sin que pase nada. Para una celosía junto a una piscina o en un patio húmedo, esto lo decide todo.
Hay más colores. Blanco, marrón, gris antracita y varias imitaciones de madera que de lejos cumplen bien.
En qué pierde
El sol. Es su punto débil y conviene saberlo antes de comprar. El ultravioleta degrada el PVC, y el de gama baja se vuelve quebradizo y amarillea en pocos años. El que lleva estabilizantes aguanta mucho más, así que en orientación sur no es el sitio de ahorrar.
La rigidez. Un panel de PVC flexa más que uno de listones de madera, y esa flexión la acaban pagando los anclajes. Hay que fijar en más puntos y no dejar tramos largos al aire.
El aspecto de cerca. A dos metros, muchas imitaciones pasan por madera. A medio metro, no.
El composite, que es la tercera vía
Si el aspecto te importa y el mantenimiento no te apetece, existe el composite: mezcla de fibra de madera y polímero. Tiene el tacto y el color de la madera y el mantenimiento del plástico, no se agrisa y no se astilla.
Su pega es el precio, que está por encima de los dos anteriores, y el peso, que es mayor que el del PVC y hay que tenerlo en cuenta si va colgado de una barandilla.
Dónde elegiríamos PVC sin dudar
- Cualquier sitio con humedad constante o salpicaduras.
- Alturas incómodas, donde mantener significa montar un andamio.
- Segundas residencias, que se visitan poco.
- Instalaciones temporales, donde no compensa invertir en madera buena.
Y dónde no
En un jardín cuidado donde la celosía se ve de cerca y todo lo demás es natural, la madera gana. También en paños grandes expuestos al viento, donde la rigidez del listón de madera se agradece. Está desarrollado en celosía de madera.
Y en cualquier caso, antes que el material decide el entramado, que es lo que determina cuánto vas a ocultar de verdad: está aquí.